El regulador rumano del juego cumple un año de aplicación, reforma y transformación digital

Desde la inclusión en la lista negra de 300 sitios ilegales hasta la puesta en marcha del primer programa de tratamiento de problemas de juego financiado por el Estado, la ONJN rumana ha aprovechado el año de su mandato inaugural para señalar que va en serio. Ahora comienza el duro trabajo de mantener ese impulso.
- La Oficina Nacional de Juegos de Azar de Rumanía ha publicado su informe de actividades correspondiente al periodo comprendido entre abril de 2025 y abril de 2026, en el que se detallan más de 60 órdenes de retirada de contenidos ilegales, más de 300 sitios web sin licencia incluidos en la lista negra, 70 denuncias penales presentadas y 60 licencias revocadas durante dicho periodo
- Por primera vez, la ONJN ha destinado fondos estatales a iniciativas de juego responsable a través del nuevo programa «Aware and Free», respaldado por 5 millones de euros en financiación no reembolsable repartida entre proyectos de prevención de ONG, infraestructura para el tratamiento de adicciones e investigación
- El regulador ha puesto en marcha un registro digital público de dispositivos físicos de juego, descrito como el primero de su clase en la nube privada del Gobierno, en el que cada máquina debe mostrar un código QR que enlace con su entrada en el registro y llevar un sistema obligatorio de seguimiento por geolocalización
- La ONJN ha redactado una Ordenanza de Emergencia para crear un marco unificado de autoexclusión para los operadores físicos y en línea, con verificación obligatoria de la identidad, períodos de reflexión y sanciones de hasta 100 000 lei por incumplimiento, aunque la ordenanza aún está pendiente de aprobación por parte del Gobierno
- La ONJN llevó a cabo aproximadamente 11 000 actividades de control durante el periodo, imponiendo multas por valor de unos 10 millones de lei y desactivando o confiscando 260 dispositivos de juego, recayendo la mayor carga de la aplicación de la ley sobre las operaciones presenciales
El regulador del juego de Rumanía ha dedicado un año a reconstruir desde cero
La Oficina Nacional de Juego de Rumanía ha presentado un informe detallado de su primer año de mandato, y la imagen que se desprende es la de un regulador que heredó una infraestructura de cumplimiento en grave estado de deterioro y ha dedicado doce meses a sentar las bases de algo sustancialmente más eficaz. El informe, que abarca desde abril de 2025 hasta abril de 2026, documenta la actividad de control, la reforma digital, el primer programa de tratamiento de la ludopatía financiado por el Estado en la historia del país y un sincero reconocimiento de las deficiencias que encontró al asumir el cargo.
El presidente de la ONJN, Vlad-Cristian Soare, marcó la pauta en sus comentarios adjuntos, describiendo el cambio como algo posible pero difícil de conseguir, y reconociendo que las reformas encontraron resistencia tanto dentro como fuera de la organización. Ese nivel de franqueza por parte de un responsable regulador es inusual y sugiere una estrategia deliberada de transparencia como parte de un esfuerzo más amplio por establecer la credibilidad institucional.
Las cifras relativas a la aplicación de la ley son sustanciales. Durante el último año, la ONJN emitió más de 60 órdenes de retirada de contenidos ilegales e incluyó en una lista negra a más de 300 sitios web de juego sin licencia, un nivel de actividad que refleja tanto una mayor autoridad legal como un enfoque más proactivo frente al mercado negro. Las modificaciones legislativas introducidas por la Ley n.º 141/2025 fueron fundamentales para hacer posible dicha actividad, al otorgar a la ONJN la facultad de ordenar la retirada de contenidos de juego ilegales y exigir a los operadores de clase II que presentaran informes mensuales detallando los intentos de los jugadores de acceder a plataformas sin licencia. Esta segunda disposición es especialmente destacable: convierte a los operadores con licencia en un nivel de supervisión de la actividad del mercado negro, creando un flujo regular de información sobre hacia dónde dirigen el tráfico los sitios sin licencia.
La investigación sobre la manipulación del GGR y las discrepancias en el pago de impuestos representa una categoría más grave de aplicación de la ley. La presentación de 70 denuncias penales y la revocación de 60 licencias en respuesta a tales infracciones envía una señal clara de que la ONJN está dispuesta a perseguir las formas más graves de incumplimiento a través del sistema de justicia penal, en lugar de basarse únicamente en sanciones administrativas.
El programa «Aware and Free» supone una primicia histórica para Rumanía. Las anteriores actividades de juego responsable no habían contado con financiación estatal formal, y la asignación de 5 millones de euros representa la conversión de recursos anteriormente no asignados en apoyo tangible para los jugadores vulnerables. La financiación se distribuye entre proyectos de prevención dirigidos por ONG, inversión en infraestructuras de centros de tratamiento de adicciones de gestión pública y apoyo a la investigación, una estructura que distribuye los recursos entre la prevención, el tratamiento y la recopilación de datos de forma simultánea. La implementación comienza en agosto y se prolongará hasta diciembre.
La situación de autoexclusión que heredó la ONJN era llamativa por su magnitud. Se habían acumulado más de 30 000 solicitudes sin resolver antes de que comenzara el mandato actual. El sistema abarca ahora a aproximadamente 54 000 personas autoexcluidas, lo que sugiere que se ha resuelto el retraso acumulado mientras se han seguido tramitando nuevas exclusiones. La Ordenanza de Emergencia propuesta para armonizar la autoexclusión entre los operadores físicos y en línea representaría el siguiente paso significativo, creando un marco unificado con medidas coercitivas en forma de suspensiones de licencias y multas sustanciales para los operadores que no apliquen las exclusiones adecuadamente. El hecho de que actualmente se encuentre a la espera de la aprobación del Gobierno en el Ministerio de Hacienda es el asunto pendiente más importante en la agenda de reformas de la ONJN.
El registro digital de dispositivos de juego es uno de los elementos técnicamente más ambiciosos del trabajo de este año. Descrito por la ONJN como un mecanismo pionero en Europa, el sistema nativo en la nube proporciona datos en tiempo real sobre todas las máquinas de juego registradas en el país, incluyendo su ubicación, propiedad, validez de la licencia y fabricante. El requisito de que cada dispositivo lleve un código QR vinculado a su entrada en el registro y el seguimiento obligatorio de la geolocalización transforman la supervisión de las máquinas de un ejercicio administrativo periódico a una monitorización continua en tiempo real. La ONJN reconoció abiertamente que informes anteriores del Tribunal de Cuentas de Rumanía habían identificado graves deficiencias en la capacidad de supervisión, derivadas de la falta de infraestructura digital y de la imposibilidad de acceder a los datos de los servidores de los operadores. El registro es la respuesta operativa directa a esas conclusiones.
En el marco de aproximadamente 11 000 actividades de control, la ONJN impuso multas por un valor aproximado de 10 millones de lei, correspondiendo a los operadores físicos la mayor parte tanto de las inspecciones como de las sanciones. La confiscación o inutilización de 260 dispositivos de juego añade una dimensión de ejecución física a la actividad administrativa y penal documentada en otras secciones del informe.
La inversión en infraestructura digital es la reforma que perdurará por encima de todo lo demás
Gran parte de lo que la ONJN ha logrado en su primer año de mandato es significativo desde el punto de vista operativo, pero reversible. Las medidas de control pueden ralentizarse, las listas negras pueden quedar obsoletas y los programas de financiación pueden perder impulso. El registro digital de dispositivos de juego y el paquete más amplio de proyectos de TI destinados a automatizar la supervisión de los operadores son de naturaleza diferente. Representan una infraestructura que, una vez construida, cambia la capacidad fundamental del regulador para ejercer la supervisión de forma continua, en lugar de mediante inspecciones periódicas. Un regulador capaz de ver en tiempo real dónde se encuentra cada máquina de juego con licencia, quién es su propietario y si su licencia es válida es una institución sustancialmente más competente que aquella que depende de registros en papel y visitas programadas. El reconocimiento de que informes anteriores del Tribunal de Cuentas identificaron graves deficiencias en este ámbito convierte la inversión en infraestructura digital no solo en un proyecto de modernización, sino en una respuesta directa a un fallo documentado.
El retraso en las solicitudes de autoexclusión constituía una emergencia en materia de protección del consumidor
Heredar más de 30 000 solicitudes de autoexclusión sin resolver no es una dificultad administrativa menor. Cada una de esas solicitudes sin resolver representa a una persona que buscó protección frente a su propio comportamiento de juego y no la obtuvo. El hecho de que el sistema abarque ahora a 54 000 personas sugiere un avance significativo, pero la Ordenanza de Emergencia propuesta para crear un marco unificado entre los operadores físicos y en línea sigue siendo el siguiente paso fundamental. Un sistema de autoexclusión que funciona de manera inconsistente en los distintos canales, con procesos y normas de aplicación diferentes según si un jugador apuesta en línea o en un local físico, resulta estructuralmente inadecuado en un mercado en el que una misma persona puede alternar entre ambos. La revisión de la ordenanza por parte del Ministerio de Finanzas debería tratarse como una prioridad y no como un mero trámite administrativo rutinario.
Las reformas de Rumanía aportan lecciones para toda la región
El informe de la ONJN llega en un momento en el que Rumanía también ha sido incluida en la recién creada Federación Balcánica del Juego, un organismo diseñado para coordinar las políticas, el cumplimiento normativo y las actividades comerciales en toda la región de los Balcanes Occidentales. Ese contexto regional es relevante. Muchos de los mercados de la zona de los Balcanes se encuentran en fases de desarrollo normativo más tempranas que Rumanía, y las reformas que la ONJN ha documentado durante el último año —en particular, el registro de dispositivos digitales, el marco unificado de autoexclusión y el enfoque estructurado para la lucha contra el mercado negro— representan un manual práctico del que los vecinos de la región podrían inspirarse a la hora de desarrollar sus propios marcos. El reconocimiento sincero por parte de Rumanía de las deficiencias que heredó, y su enfoque sistemático para abordarlas, es el tipo de transparencia institucional que tiende a producir una mejora regulatoria duradera, en lugar de meramente cosmética, y es un modelo cuya adopción beneficiaría a la región en su conjunto.
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